“Leyendas urbanas y misterios reales”

“Leyendas urbanas y misterios reales”

¿Habéis estado alguna vez en una casa embrujada, un psiquiátrico abandonado o en algún lugar con una leyenda detrás?

Pues sí, nuestras compañeras Crazys y bipos han estado en algún que otro lugar con historia.

Esta que está escribiendo, ni de broma ha estado dentro, cerca si.

Nuestra Raquel nos cuenta aquí su excursión a un psiquiátrico de Huesca siendo jovencita.

Historias de miedo como tal no recuerdo, es que siempre he sido muy cagueta.

En Huesca, sí, y salió en el programa de Iker Jiménez si mal no recuerdo pero yo no noté nada.
Pero acojonada por el mal rollo, no porque notara nada.
Sin embargo recuerdo al ver la ouija y sentir algo en mi espalda antes de que dijera que estaba tras de mí.
Uno de mi barrio grabó psicofonías.

Eso sí que acojona je,je,je, años después una mujer que lee las manos y las cartas que acierta mucho (no sé si por suerte o porque sabe) me dijo que yo era como ella y que tenia conexión con lo que no se ve


Mi perro solía ladrar a una esquina en la entrada de mi cuarto, se supone que es ahí donde se quedan los espíritus y siempre he pensado que era mi abuelo que murió cuando mi madre tenía 14 años porque a ella se le apareció cuando ya estaba muerto pero mi madre aun no lo sabía

Ahora el turno de nuestra Joana ( chochetilla)

Sí, se presiente esa vibración de todo lo que ha pasado, lo mires por donde mires. La casa que estuve fue incendiada una parte donde dentro había una familia. Esa casa la heredó un hermano del padre, la arreglaron y la vendieron.


La familia que lo compró escuchaba chillidos y porrazos en una puerta. Se enteraron lo que había pasado y estuvo un cura allí pero seguía igual. Al final esa familia la vendió y quien la compró nos dijo que su bisabuelo fue avisado pero como no creía es esas cosas, la compró. Pero cuando escuchó los chillidos, los porrazos, escuchaba como corrían por los pasillos, terminó por irse. La casa la cerró, pero con las tierras las explotó como siguen haciendo a día de hoy.


Esa casa está en un pueblo llamado Moraleda de Zafayona.
La casa a día de hoy es una ruina, por lo que me dijo mi vecina (nieta de los actuales dueños), cuando su padre era pequeño la casa se quemó justo en el mismo sitio que la primera vez.
Las tierras las usan de huerto para todos ellos y venden en la frutería que tienen en el pueblo.
La casa por fuera es enorme de 3 plantas y preciosa, lo que se puede apreciar de ella y puedes llegarte a imaginar como sería si estuviera habitable.
Cuando entras en ella tienes la escalera (está partida en 3 veces y no puedes subir porque faltan escalones)
Se ve claramente que han hecho la tabla ouija porque cuando fuí había velas por todos lados.


Antes de entrar noté como me miraban por las ventanas de arriba y al entrar, se me puso los pelos de punta a notar que algo malo había allí pero lo que peor fue cuando notaba que me respiraban en el oído derecho.


Yo me salí de la casa pero antes de salir me rozaron en la espalda y al girarme vi a una niña que corría.
Me salí cagando leches porque sabía que si me quedaba lo que había allí se venía conmigo.

Nuestra bipo Yuli me deja perpleja con su historia:

Si, en un rancho de unos amigos que espantan yo no sabía!! Nos quedamos a dormir y nos dieron el cuarto del fondo con baño etc etc pero estaba separado de la casa y empezó a llover y un aire fuerte y de repente yo sentí que tocaban la puerta y mi marido no es nadie mujer duérmete y no, si yo escucho que están tocando y bueno como tres veces me levante a ver quien tocaba y nada. Bueno a la mañana siguiente les platico a los de la casa y no me dicen nada cuando llegamos a mi casa y nos volvemos a reunir me dicen que esa parte de la casa espantan y que mi marido sabía, pero no me dijo nada pues sabía que ni loca que me quedaba ahí….me han vuelto a invitar y yo declino Jajajaja hombre ni loca vuelvo Jajajaja

Jess, nuestra Jess, es una mujer que no teme a nada y a nadie, así nos lo explica en una acampada que hizo junto con amigos en una casa encantada o alguna que otra historia y precisamente no buena.

A Escusalla: La casa encantada del Xurés. Decidimos acampar muy cerca, pasamos casi toda la noche paseando por allí, con linternas, las grabadoras de los móviles y las cámaras y solo nos echamos unas risas.

Pero Jess no acaba aquí con sus excursiones 😂🤦


También vamos de vez en cuando a un antiguo ballenero en ruinas que hay cerca de Fisterra. El sitio es impresionante, pero nunca hemos visto nada raro.

¿Es una de las bipos que más casas embrujadas ha estado, nos contará algún día todas sus historias?

El turno de nuestra Mara, otra que no le da miedo nada. ¿Voy a resultar las más acojonada de todas? 🤦Nooo, las hay peor que yo 🤣🤣🤣

Buenas mis crazys, en la sección de hoy de misterios y/o leyendas urbanas esta Panda os va a contar las pequeñas leyendas que se contaban por mi pueblo, Bretocino, provincia de Zamora.

Yo vivo en un pueblo pequeño, pero pequeño, pequeño. Pero aun así tenemos dos leyenditas.

La Almagrera.

Cuentan los centenarios del lugar (de esos tenemos por suerte 3) que antiguamente cuando ellos eran pequeños, había una cueva cerca del pueblo.

Estaba habitada por algún que otro espíritu y para llegar a conocerlo tenías que descender por un estrecho y muy oscuro pasadizo y adentrarte en las entrañas del pueblo, al llegar al final de este llegabas a una cueva donde había un pequeño altar, si eras un niño pequeño y de mal corazón no salías de allí nunca, y cuentan los mas viejos del lugar que algún niño que se adentró ya no salió

El teso de la horca.

En mi pueblo hay un paraje al que llaman “el teso de la horca, que se ve una gran parte del pueblo. Se cuenta que hace mucho tiempo en ese lugar se encontraba una encina centenaria.

En ella, se cuenta, se dice se rumorea, que ajusticiaron a unos cuantos en la horca. De esto no tenemos ningún registro, lo que también se cuenta es que mientras la encina estaba, la zona circundante estaba casi desértica, ahora que ya no está crece el cereal.

No podíamos dejar atrás a Toñi, otra de nuestras valientes que tiene su propio lugar de misterio donde vive y nos lo cuenta sin desvelar el lugar porque quiere que le dediquemos a la leyenda su propia sección.

Siendo una preadolescente, estudiaba por las tardes con un grupo de muchachas de diferentes edades en un centro dirigido por una congregación de monjas. Éramos más que un grupo de estudios porque también teníamos actividades variadas como aprender informática o tocar algún instrumento musical además de un coro, llegamos a salir como una tuna.

En una de las excursiones nos llevaron a un lugar muy famoso en la zona por la leyenda de muerte violenta y extraña que tiene, y seguro que no adivináis lo que nos pusieron a hacer.

UN VIACRUCIS. Las hermanas decidieron que era un buen lugar para rezar y expulsar la maldad reinante en la zona.

¿Mi experiencia? De risa, no sabía cómo seguir el ritmo porque es cierto que las personas que somos sensibles percibimos energías y aquello resultó desconcertante porque solo tenía ganas de irme. En el momento en el que se acercaron a uno de los puntos calientes, me quedé atrás y no por cagueta sino porque me da respeto. Desde luego no he vuelto a entrar en el lugar porque no ha surgido la ocasión, pero unos años después unos compañeros de bachillerato fueron al lugar a jugar con una ouija que hay pintada dentro del edificio en ruinas y sufrieron un accidente en el que por suerte ninguno resultó dañado.

¡¡¡Ahora va mi turno!!!

Estar en un lugar de este tipo no, cerca sí. Más que miedo le tengo respeto sinceramente, crea más o crea menos, pero prefiero no entrar en ningún lugar con alguna historia donde hayan ocurrido sucesos terribles.

No soy nada superticiosa, creo en lo que veo pero como he dicho más arriba prefiero no hacer nada que me pueda arrepentir. Al igual que la tabla ouija, nunca he jugado, crea más o menos pero prefiero no traspasar esa delgada línea.

Mi experiencia fue teniendo 14 o 15 años, no recuerdo muy bien la edad exactamente. Viviendo en mi tierra natal, en casa, tanto como mis padres, mis tres hermanos y yo, vivimos una experiencia que jamás se nos olvidará. No se veía nada, era el olor a pescado que todos los días de 21:00 h hasta las 23:00 h estaba en la habitación de mis hermanos mayores.

Por mucho que se abrieran las ventanas el olor a pescado no se iba y solo exclusivamente en esa habitación.

Lo que se queda para mí es cómo quitaron el olor y saber quién era. Mis padres no pueden dar testimonio pero mis hermanos sí.

Espero y deseo que os haya gustado nuestras experiencias o no experiencias.

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