Leyendas urbanas y misterios reales.

Leyendas urbanas y misterios reales.

Este mes vamos a dedicarlo a la figura de Jack el destripador. Para ello, nuestra compañera Briseida ha aprovechado un viaje personal a Londres para hacerse el tour que lleva el nombre del famoso asesino en serie.

Para nosotras sería muy fácil copiar datos que pillemos en internet pero hemos aprovechado el viaje de la compañera para haceros llegar datos que no encontrareis en los diferentes buscadores.

Jack el Destripador (Jack the Ripper) es el nombre que la prensa le atribuyó al que podríamos considerar uno de los primeros asesinos en serie conocidos.

Se le atribuyen oficialmente cinco homicidios, todos ellos ocurridos en el barrio londinense de Whitechapel y cometido sobre prostitutas. Su modus operandi es casi siempre el mismo: primero las asfixiaba: las tiraba al suelo para poder realizar su “trabajo” sin esfuerzo; con el brazo derecho (según estudios forenses) les hacía dos cortes de diferente tamaño y trayectoria en el cuello; y por último, les hacía un corte desde el esternón hasta el vientre para dejar las visceras visibles además de que también atacaba a los genitales pero nunca las violaba. Su mayor satisfacción sexual era destriparlas.

Vamos a poneros un poco en la situación que vivían los habitantes de Londres en el año 1888, cuando comenzaron los crímenes a prostitutas en las calles de Whitechapel.

La revolución industrial estaba en pleno auge, tanto que gente desde diferentes lugares llegaban a Londres en busca de una vida mejor. Lo que se encontraron en 1888 fue demasiada de manda y poca oferta. Para un hombre, la vida era difícil pero tenían más opciones que una mujer.

En esa época, una mujer solo tenía dos opciones: estar casada y aguantar o estar casada y aguantar.

Una mujer soltera sin familia que la progiera ni un posible esposo, lo tenia difícil para sobrevivir. Tanto que si iban a pedir trabajo a las fábricas, les daban lo peor y les pagaban poquísimo así que para muchas el único recurso para poder comer y dormir era prostituirse.

A eso sumemosle el hecho de que a veces, para olvidarse de la vida que llevaban, recurrian al alcohol por lo que suponía un nuevo problema: el alcoholismo.

Vamos a contaros un poco los precios que les cobraban por dormir y de qué manera lo tenían que hacer según lo que pagaran. Eso si, los pagos eran diarios. Si no tenias dinero, solo te quedaba dormir en la inseguridad e insalubridad de las calles.

Formas de poder dormir:

  • Habitación: costaba 8 centavos al día y normalmente lo usaban padres de familia que tenían un puesto de responsabilidad en las fábricas o reventaban algún negocio porque sino era imposible costearse ese tipo de alojamiento.
  • Refugios: costaba 4 centavos. Usaban la caja del ataúd (sin la tapa), lo llenaban de paja y eran las típicas camas calientes porque al sonar la campaña se levantaban los moradores y al poco llegabanblos siguientes. Normalmente lo usaban los solteros y como los turnos en las fábricas eran de doce horas, cuando se levantaban unos para ir a trabajar los otros iban llegando de acabar su turno.
  • Bancas: dormías sentado por 2 centavos. Imaginaros a un grupo de personas todos sentados en un banco y amarrados a ella para que, cuando se quedaran dormidos, no se cayeran.
  • Doblados: pagabas 1 centavo por dormir de pie colgando amarrado de una cuerda. Cualquier cosa era preferible a estar en medio de la calle, en cualquier lúgubre callejón, rodeado de inmundicia y ratas.

Ante este panorama, las mujeres solteras o divorciadas (se veían en la calle sin un centavo ya que el hombre era quien se quedaba con las posesiones y los hijos) solo tenían una opción: prostituirse por lo que les pagaran. Los métodos de pago eran tres:

  • Acuerdo monetario: les pagaban entre 2 y 3 centavos.
  • Comida: normalmente un trozo de pan duro o una patata cocida
  • Una paliza: despues de prestar su servicio le daban una paliza y no podía denunciar sino las metían en el calabozo por prostituirse.

Hay que tener en cuenta que además la ciudad de Londres estaba dividida en dos por una muralla:

La City of London, donde vivía la gente adinerada o de clase acomodada. Ahí tenían todos los servicios disponibles: médicos, limpiezas, policías,…

Whitechapel, ahí estaban los trabajadores de las fábricas mezclados con delincuentes habituales, trabajadores del puerto y las prostitutas. El problema de salubridad era patente además de que no tenían acceso a ningún recurso como los habitantes de la City.

Silbato original de policía metropolitano

Cuando comenzaron los asesinatos, como la mayoría de los habitantes eran analfabetos, la prensa cambió su manera de hacer llegar las noticias y así aumentar las ventas y las tiradas de ejemplares. En lugar de usar letras, usaban dibujos explícitos de lo que la Policía Metropolitana (la que patrullaba en lugares fuera de la City) se encontraba en los callejones.

Podriamos contaros sobre sus víctimas, quienes eran y cómo fallecieron pero no vamos a recrearnos en ello. Solo os podemos decir que a cada víctima que pasaba, más se recreaba y no entendemos como no lo pillaron teniendo en cuenta que hasta organizaron patrullas vecinales.

A la policía le llego primeramente una carta a la que no le dieron veracidad hasta la aparición de una segunda carta dirigida al comisionado (jefe de la metropolitana) con letra casi ilegible. Ahí se dieron cuenta que la primera fue una artimaña de la prensa para vender más.

Podriamos contaros muchísimas cosas más ya que nuestra compañera Briseida se ha hecho el tour de Jack The Ripper allí en Londres y ha visitado algunos de los escenarios de los crímenes de la mano de las chicas de la empresa Once upon a tour, pero ahora vamos a reflejar la opinión de nuestra compi, sus sensaciones durante esas dos horas de visita y todo lo que ella aprendió que no sabía.

Nuestra compañera fue a Londres de vacaciones con su hijo y se le ocurrió visitar Whitechapel ya que habíamos pensado en hacer este pequeño reportaje.

De casualidad, paseando, vió una tienda y al entrar allí descubrieron el tour dedicado a la figura de Jack el destripador y decidió que bien podría merecer la pena pagar 10 libras cada uno. Si lo hubiera contratado por una página de visitas se habría ahorrado una libra pero no se arrepiente.

Gracias a Yen, la chica de Once upon a tour, recorrieron Whitechapel y algunos de sus callejones, visitaron algunos de los puntos donde encontraron a algunas de las prostitutas asesinadas e incluso estuvieron junto a la iglesia que está en la City y cuyo párroco tuvo una manera muy original de ayudar a las prostitutas cuando endurecieron el tema de hacer la calle como diríamos ahora.

Briseida acabó encantada y descubrió cosas que no salen bien los libros ni en las películas que se han hecho para ensalzar la figura de Jack el destripador. Y todo eso en un tour de más de dos horas.

Esperamos que os haya gustado esta sección de misterio porque el caso de Jack el destripador sigue abierto 131 años después.

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Q pedazo de artículo

  2. Campanilla un trabajo de diez.
    Enhorabuena ??

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